El cuerpo como testigo
Hay un momento, a veces fugaz, en el que una se mira al espejo sin prisa. No para evaluar, ni para corregir, ni para recordar cómo era antes. Solo para estar. Quizá notes las manos, el cuello, la espalda. No como defectos, sino como señales de vida. El cuerpo no muestra solo el paso del…




