La teoría polivagal de Stephen Porges destaca la importancia de sentirse segura y conectada con las demás personas para nuestro bienestar. Cuando estamos en un estado de seguridad, se activa una parte especial de nuestro sistema nervioso, que nos ayuda a sentirnos tranquilas, relajadas y a tener buenas interacciones sociales. Este estado mejora nuestra salud mental y física. A continuación, veremos por qué es tan importante sentirnos seguras y cómo podemos lograrlo en nuestra vida diaria.
¿Qué es la Teoría Polivagal?
La teoría polivagal se enfoca en el nervio vago, que se extiende desde el tronco encefálico hasta el abdomen y regula funciones vitales como la frecuencia cardíaca, la respiración y la digestión. Porges identificó que el nervio vago tiene dos ramas principales, cada una con un papel distinto en la respuesta al estrés y la interacción social:
- Rama dorsal vagal: Evolutivamente más antigua, se activa en situaciones de extremo peligro, llevando al organismo a un estado de inmovilización o «colapso». Esta respuesta puede observarse en situaciones de trauma intenso.
- Rama ventral vagal: Una adaptación más reciente que está asociada con la relajación, la seguridad y la conexión social. Cuando esta rama está activada, nos sentimos tranquilos, seguros y socialmente comprometidos.
Las Tres Fases del Sistema Nervioso Autónomo
La teoría polivagal postula que el sistema nervioso autónomo tiene tres estados principales:
- Estado de conexión social (rama ventral vagal): Nos sentimos seguras y capaces de relacionarnos positivamente. La frecuencia cardíaca es normal y la respiración es regular.
- Estado de lucha o huida (sistema nervioso simpático): En respuesta a una amenaza, el cuerpo se prepara para la acción, acelerando la frecuencia cardíaca y la respiración.
- Estado de inmovilización (rama dorsal vagal): En situaciones de peligro extremo, el cuerpo puede entrar en un estado de colapso o parálisis, reduciendo el gasto energético.
Importancia de estar en respuesta de seguridad
- Reducción del estrés y la ansiedad: Cuando estamos en un estado de seguridad, nuestro cuerpo no percibe amenazas inmediatas, lo que reduce la activación del sistema nervioso simpático responsable de las respuestas de lucha o huida. Esto disminuye los niveles de cortisol y adrenalina, las hormonas del estrés, mejorando así nuestro bienestar emocional.
- Mejora de la salud física: La activación de la rama ventral vagal ayuda a regular funciones fisiológicas esenciales como la frecuencia cardíaca y la digestión. Mantenerse en un estado de seguridad favorece un ritmo cardíaco estable, una digestión eficiente y un sistema inmunológico robusto.
- Fomento de relaciones interpersonales saludables: Sentirnos seguras nos permite establecer y mantener conexiones sociales positivas. La capacidad de participar en interacciones sociales constructivas es fundamental para el apoyo emocional y la construcción de relaciones sólidas y significativas.
- Facilitación de la autorregulación emocional: La respuesta de seguridad nos ayuda a manejar mejor nuestras emociones. En este estado, somos más capaces de reflexionar, tomar decisiones conscientes y responder adecuadamente a las situaciones estresantes sin sentirnos abrumados.
Cómo fomentar la respuesta de seguridad
- Prácticas de atención plena y meditación: La meditación y otras prácticas de atención plena pueden activar la rama ventral vagal. Estas técnicas ayudan a reducir el estrés, mejorar la autorregulación emocional y promover un estado de calma y seguridad.
- Movimiento consciente: Llevar la atención al cuerpo y los cambios sutiles que en el se van produciendo lleva a la autorregulación del sistema nervioso, cuando se realiza en grupo, se produce el fenómeno de la corregulación, donde las personas participantes se posibilitan la calma entre sí.
- Respiración: La respiración profunda y lenta puede estimular el nervio vago, ayudando a reducir la frecuencia cardíaca y promover la relajación. Incorporar ejercicios de respiración en la rutina diaria puede ser una herramienta poderosa para fomentar la respuesta de seguridad.
- Conexión social: Mantener relaciones saludables y participando en interacciones sociales positivas es crucial. Actividades como compartir tiempo con amigos y familiares, practicar la empatía y el apoyo mutuo pueden fortalecer la respuesta ventral vagal.
- Ejercicio físico regular: El ejercicio físico moderado y regular, como caminar, yoga o natación, puede ayudar a regular el sistema nervioso autónomo y reducir los niveles de estrés, favoreciendo un estado de bienestar y seguridad.
- Entorno seguro y estable: Crear un entorno seguro y predecible en el hogar y el trabajo es fundamental. Minimizar el caos y la incertidumbre, y establecer rutinas claras, puede proporcionar una sensación de control y seguridad.
- Terapia y apoyo psicológico: Trabajar con un puede ser muy beneficioso. La terapia puede s a comprender y regular las respuestas emocionales y fisiológicas al estrés.




